
Entre mar y montañas se encuentra el Maresme, una zona que conserva un paisaje montañoso sorprendente —en el que destaca el Parque de El Montnegre i el Corredor, el de la Serralada Litoral y el de la Serralada de Marina— junto al Mediterráneo, donde se cultivan los vinos de la denominación de origen Alella. La comarca fue centro de veraneo de la burguesía barcelonesa a principios del siglo XX, motivo por el que cuenta con interesantes muestras de arquitectura modernista, sobre todo en Canet de Mar, Mataró y Argentona. Un aspecto único es la gran cantidad de museos, algunos dedicados a especialidades de lo más curiosas, como el encaje de bolillos, los cántaros, los pesebres, la malacología o la farmacia. Fiestas culturales, festivales musicales, ferias de artesanía, fiestas mayores y numerosas citas gastronómicas son atractivos complementarios de este territorio.
05/02/2012
24/03/2012
30/03/2012