Entre los ríos Ter y Llobregat, entre los llanos centrales y los Pirineos, El Lluçanès ha sido desde tiempos inmemoriales lugar de paso de rebaños trashumantes. Hoy en día, los caminos de este territorio son senderos de gran y de pequeño recorrido, itinerarios de naturaleza y rutas para bicicleta de montaña. Una buena red de alojamientos rurales en granjas, pajares y casas solariegas permite el contacto directo con la tierra, el paisaje y las gentes a través del agroturismo. Del pasado se conservan, cerca del castillo de Lluçà, dos joyas del románico: la iglesia redonda de Sant Vicenç y la canónica agustina de Santa Maria, con interesantes capiteles y pinturas murales del siglo XIV. La riera de Merlès describe un valle tan bello como indómito, zona de protección de la nutria, donde la leyenda sitúa la celebración de aquelarres.
20/05/2012
20/05/2012