A medio camino entre la montaña y el llano, el Parque Fluvial de El Llobregat, atravesado por el río del que toma el nombre, es una tierra llena de iglesias, monasterios, castillos, santuarios y un importante conjunto de colonias textiles construidas a lo largo del río. Estas construcciones industriales, las de mayor valor arquitectónico y urbanístico de Cataluña, se erigieron a partir de mediados del siglo XIX; se pueden visitar a pie o a bicicleta, en una ruta señalizada que empieza a los pies del puente gótico de Pedret. El Museo Colonia Vidal recrea la actividad industrial, social y cultural de hace un siglo, y la Torre de l’Amo de Viladomiu Nou es un edificio de 1902 que alberga un centro de interpretación. Además de tener un importante pasado industrial, este espacio turístico vive la fiesta a través de tradiciones como la Patum de Berga, punto de encuentro de la religión, el teatro, la música y el fuego.
20/05/2012
29/05/2012