El Montcau, una de las coronas del Parque Natural de Sant Llorenç del Munt i l’Obac con sus 1.056 metros, da nombre a este territorio de valles, cordilleras y altiplanicies en el que, además de la naturaleza, destacan interesantes obras románicas y góticas. El monasterio de Sant Benet de Bages, declarado monumento nacional, es una de las joyas del románico catalán. Y el puente gótico de Vilomara, construido en el siglo XIII, es una monumental obra de ingeniería de 130 metros que cruza el río Llobregat. El pueblo de Mura conserva un intenso aroma medieval, sobre todo en la iglesia románica de Sant Martí, mientras en Talamanca, con el castillo y la iglesia de Santa Maria, parece que se ha detenido el tiempo.